relatos con arte

Lo que sigue es un intento de utilizar la ficción para motivar el aprendizaje de la Historia de Arte. Lo que sigue son pequeños relatos apócrifos, reflexiones, descripciones, cartas o poemas. Textos inventados siempre, pero inspirados en la historia, para mostrar los sentidos de las obras o adaptarlos a nosotros. En ellos se hace hablar al autor, a un personaje, a un crítico, a un mecenas, a un profesor o a un espectador que nos cuentan sus razones, su manera de ver, su sentimiento o su reflexión ante la imagen plástica. Se intenta llevar a los ojos a un nivel correcto de enfoque (que no pretende ser único o excluyente de otros, pero que sí se pretende interesante) y animar a la lectura de lo que se ve, o lo que es lo mismo, educar la mirada y disfrutar del conocimiento, concediendo al contenido, al fondo de las obras, un papel relevante que en nuestras clases, necesariamente formalistas, se suele marginar.

Contra la guerra

Grabando "Senderos de gloria". Kubrick de frente y Kirk Douglas de espaldas a la izquierda.
En 1957, Stanley Kubrick filmó "Senderos de gloria". Entonces sólo era un joven y ambicioso realizador de cine. Sin embargo, fue capaz de realizar la más potente película antibelicista que yo haya visto. 
Kirk Douglas en "Senderos de gloria" (1957)
La 1ª Guerra Mundial (1914-18) y sus frentes protegidos por trincheras aparecen en la pantalla con tan alto realismo que resulta fácil entender la horrible carnicería en la que se vieron atrapados los soldados europeos, convertidos en auténticos títeres de los generales desaprensivos que se critican en la película. Sin embargo, se infravalora la carga nacionalista del enfrentamiento al hacer que los soldados franceses se conmuevan con las canciones alemanas, pintando un mundo de paz y amor que por desgracia no existía.
Los europeos nos hemos matado como salvajes por cuestiones religiosas en la Edad Moderna y por cuestiones económicas y políticas en el siglo XX. Debido a esta terrible experiencia, Europa encabeza hoy el movimiento pacifista y aprovecha la beligerancia yankie para defender sus intereses en una alianza política, llamada OTAN. Entre tanto los europeos seguimos aferrados a la soberanía de nuestros estados, pero asociados en la Europa Unida.
Los romanos nos legaron esta frase: "Dulce et decorum est pro patria mori" y Rousseau dio la razón a los patriotas con el principio de la soberanía nacional. Wilson hizo posible una Europa sin imperios con su defensa del derecho de autodeterminación de las naciones. Nos matamos por la patria en las dos guerras mundiales y después hemos seguido matándonos en Irlanda del Norte, en Yugoslavia o en el País Vasco, hasta ayer mismo... En la película, Kubrick nos descubre la trampa de la guerra. ¿Seguiremos cayendo en ella?

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