relatos con arte

Lo que sigue es un intento de utilizar la ficción para motivar el aprendizaje de la Historia de Arte. Lo que sigue son pequeños relatos apócrifos, reflexiones, descripciones, cartas o poemas. Textos inventados siempre, pero inspirados en la historia, para mostrar los sentidos de las obras o adaptarlos a nosotros. En ellos se hace hablar al autor, a un personaje, a un crítico, a un mecenas, a un profesor o a un espectador que nos cuentan sus razones, su manera de ver, su sentimiento o su reflexión ante la imagen plástica. Se intenta llevar a los ojos a un nivel correcto de enfoque (que no pretende ser único o excluyente de otros, pero que sí se pretende interesante) y animar a la lectura de lo que se ve, o lo que es lo mismo, educar la mirada y disfrutar del conocimiento, concediendo al contenido, al fondo de las obras, un papel relevante que en nuestras clases, necesariamente formalistas, se suele marginar.

Sin perdón

http://www.youtube.com/watch?v=bbZ3C8xbWec
En "Sin perdón" (1992), Clint Eatswood, hace el papel de viejo asesino que atraviesa una frontera para cobrar la recompensa que ofrecen unas putas por vengarse de la injustificable agresión de unos jóvenes mineros. Cumplido su cometido, en la última escena de la película, el protagonista, que ha ridiculizado previamente al presuntuoso inglés y al francés, que sólo escribe, se monta en su caballo y amenaza a todos con volver y con matarles. Lo hace en un plano medio, con un  ligero contrapicado que engrandece su figura, mientras la lluvia arrecia sobre el pueblo y aparece con orgullo la bandera americana tras su rostro. 
La responsabilidad americana en el orden moral del mundo es algo que se desprende del planteamiento de la película. Una responsabilidad que choca en la historia de la segunda mitad del siglo XX con el pacifismo europeo, potenciado por las dos guerras mundiales y con el amplio desarrollo del marxismo que brinda un marco teórico al análisis de la realidad que hace responsable a los EEUU de gran parte de los conflictos por representar a la esencia del mal del capitalismo y del imperialismo.
Más allá de la ideología subyacente en la intervención americana, se plantea en cada guerra nuestra responsabilidad colectiva frente al mal: ¿Qué se ha de hacer ante los que dejan de respetar las normas, ante aquello que no aceptamos o que nos resulta intolerable? Los americanos creen que tienen algo que decir y siguen sosteniendo conflictos en los cinco continentes.
Aquí, en Europa, la visión materialista de la historia nos cuenta que la guerra se hace siempre por intereses económicos y políticos, pero se olvida con frecuencia que el mal y el bien también existen y que luchar por el bien debería ser obligatorio.

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