relatos con arte

Lo que sigue es un intento de utilizar la ficción para motivar el aprendizaje de la Historia de Arte. Lo que sigue son pequeños relatos apócrifos, reflexiones, descripciones, cartas o poemas. Textos inventados siempre, pero inspirados en la historia, para mostrar los sentidos de las obras o adaptarlos a nosotros. En ellos se hace hablar al autor, a un personaje, a un crítico, a un mecenas, a un profesor o a un espectador que nos cuentan sus razones, su manera de ver, su sentimiento o su reflexión ante la imagen plástica. Se intenta llevar a los ojos a un nivel correcto de enfoque (que no pretende ser único o excluyente de otros, pero que sí se pretende interesante) y animar a la lectura de lo que se ve, o lo que es lo mismo, educar la mirada y disfrutar del conocimiento, concediendo al contenido, al fondo de las obras, un papel relevante que en nuestras clases, necesariamente formalistas, se suele marginar.

Majestad

Majestad de Batlló. Madera policromada. 94 por 96 por17 cm. Mº Arte Cataluña. Barcelona.
La Majestad de Batlló es una talla policromada de madera de un Cristo que no sufre. Aunque Cristo es Dios y hombre verdadero, en la idea neoplatónica de San Agustín, su carácter divino predomina sobre sus rasgos humanos. Cristo nos salva en la cruz, pero nos salva porque puede, porque es Dios. Por eso no sufre apenas y tiene su cuerpo rígido, absolutamente frontal, con las piernas separadas, de manera que los pies no estarían en ningún caso superpuestos, como pasa en los Cristos góticos. Además, su cuerpo carece de canon y de formas anatómicas correctas, y su vestimenta es un puro juego decorativo de pliegues lineales y simétricos. 
Lo que no se entiende muy bien es que Cristo esté vestido y que su rostro sea el de un viejo con ojeras y con pelo y barba largos. En la moda romana de la época de Cristo, el pelo solía ser corto y la barba se afeitaba, al tiempo que se rejuvenecía al emperador representado (así lo vemos en las estatuas togatas, toracatas o apoteósicas de Augusto). Cristo tenía al morir 33 años y su ropa se la reparten los soldados. Así que Cristo muere joven y casi desnudo, como un hermoso Apolo, tal y como lo representarán en el renacimiento y en el barroco. Sin embargo, en el románico le visten con una túnica larga y le ponen años encima. ¿Lo hicieron los cluniacenses para hacernos ver que Cristo era distinto de los dioses y de los emperadores paganos? ¿Lo hicieron para intentar que pareciese más sabio? No lo sé... Son extraños estos Cristos del románico.

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