relatos con arte

Lo que sigue es un intento de utilizar la ficción para motivar el aprendizaje de la Historia de Arte. Lo que sigue son pequeños relatos apócrifos, reflexiones, descripciones, cartas o poemas. Textos inventados siempre, pero inspirados en la historia, para mostrar los sentidos de las obras o adaptarlos a nosotros. En ellos se hace hablar al autor, a un personaje, a un crítico, a un mecenas, a un profesor o a un espectador que nos cuentan sus razones, su manera de ver, su sentimiento o su reflexión ante la imagen plástica. Se intenta llevar a los ojos a un nivel correcto de enfoque (que no pretende ser único o excluyente de otros, pero que sí se pretende interesante) y animar a la lectura de lo que se ve, o lo que es lo mismo, educar la mirada y disfrutar del conocimiento, concediendo al contenido, al fondo de las obras, un papel relevante que en nuestras clases, necesariamente formalistas, se suele marginar.

Jacob y el ángel

Visión después del sermón. Paul Gauguin. Oleo lienzo. 73 -92 cm. 1888. National Gallery of Scotland, Edimburgo,  
Si hay un cuadro que resume mi idea de Gauguin es éste. 
Lo primero que me llama la atención es el tema. Frente a los impresionistas que se limitan a pintar la luz sobre las cosas, él pinta ideas, porque él es simbolista. Es por eso que el recurso a los temas religiosos es una constante de su obra. Necesita de sus símbolos para dar a su pintura un contenido mítico, de manera que se las arregla para enseñarnos a Jacob luchando con el ángel toda la noche y sugerirnos que está cojo y extenuado. Sin embargo, junto al mito, aparecen las mujeres bretonas, muchas de ellas con las palmas de sus manos superpuestas en actitud de oración, y el sacerdote, a la derecha. Las mujeres imaginan estar viendo las historias que han oído en el sermón. Como frontera en el cuadro, en diagonal, la rama de un manzano las separa de la visión del ángel.
Lo segundo que sorprende es su atrevimiento formal. Las sombras azules de las cofias blancas las usaron todos los impresionistas, sin embargo, frente a las escamas de color que usaron éstos, Gauguin reinventa la línea que describe a cada figura y que separa campos de color. Frente a la visión frontal neoclásica, el encuadre efectista, un picado que recorta a todas las figuras del primer plano y que permite descubrir al fondo a Jacob y al ángel. Dicen que este enfoque proviene de las estampas japonesas, pero esto importa poco... Lo que importa, para mi, es que frente al color óptico de un prado verde, utiliza el color arbitrario de ese prado rojo, rojo. Muchas veces me pregunto: ¿Ese rojo es sangre? ¿Es pasión? ¿Es el rojo de la revolución socialista? ¿Es la tierra prometida por el ángel a Jacob-Israel y a toda su descendencia? ¿Qué significa tiene ese prado rojo, rojo?  

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