
Ayer murió Lucian Freud. El arte es autorrepresentación, es decir representación de ideas, personas o cosas, y autorrepresentación, o representación del propio artista que respira a través de su obra. Para algunos, además, es representación de la realidad, de la verdad de las cosas y de los seres. Freud era uno de éstos. Un hiperrealista, dicen algunos. En todo caso, un realista que toma como objeto de representación a la persona y quiere ver más allá de lo que vemos. Por eso representa casi siempre a las figuras desnudas y las hace posar así largas jornadas. Su pintura es lenta. Investiga en la carne. Nos despoja de las cremas y de los afeites que nos disfrazan, para mostrarnos las arrugas y los michelines. Nos quiere enseñar lo que somos, no lo que queremos ser, y nos dice que somos carne. Sí, carne, materia blanda como el color empastado que utiliza y modela en sus cuadros. Somos desnudos con sexo, por eso Freud nunca rehuye mostrarlo. Pero aunque Freud nos muestra el sexo, sus desnudos nunca resultan pornográficos. Todo lo contrario. Son desnudos verdaderos, exentos de pudor, tratados con la fuerza salvaje de la pincelada expresionista, que no ha pasado en vano en la historia del arte. Son pura carne, la verdad que escondemos bajo nuestros trajes civilizados... Su pintura es la de una mirada curiosa, reveladora, atenta a cada volumen e imperfección. Nos dice lo que no queremos ver, lo que no queremos oír sobre nosotros mismos. Es la verdad descarnada de la carne...

Decía una alumna mía el año pasado, que el retoque con photoshop hacía que algunos de sus compañeros parecieran irreconocibles en las fotos de las orlas. Pues bien, a mi me parece que el estilo de Lucian Freud es totalmente contrario a este retoque. Si no estáis convencidos de ello, mirad con detenimiento su autorretrato (derecha) o el retrato del expresidente de los EEUU, Ronald Reagan (izquierda). Fijaos en esa luz que cae desde arriba para dibujar las arrugas y para marcar mejor la sombra de la nariz sobre la boca, para dejar en la sombra el brillo de los ojos. Pinturas de carne ¿verdad? Vale la pena pensarlo y conceder al artista el tributo que se debe a quien nos revela una verdad tan importante.
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| Autorretrato. Óleo lienzo. Lucian Freud |
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| Retrato de Ronald Reagan. Óleo lienzo. Lucian Freud. |