| Alcázar de Sevilla. Yesería polícroma. Siglo XV. Detalle. |
relatos con arte
Lo que sigue es un intento de utilizar la ficción para motivar el aprendizaje de la Historia de Arte. Lo que sigue son pequeños relatos apócrifos, reflexiones, descripciones, cartas o poemas. Textos inventados siempre, pero inspirados en la historia, para mostrar los sentidos de las obras o adaptarlos a nosotros. En ellos se hace hablar al autor, a un personaje, a un crítico, a un mecenas, a un profesor o a un espectador que nos cuentan sus razones, su manera de ver, su sentimiento o su reflexión ante la imagen plástica. Se intenta llevar a los ojos a un nivel correcto de enfoque (que no pretende ser único o excluyente de otros, pero que sí se pretende interesante) y animar a la lectura de lo que se ve, o lo que es lo mismo, educar la mirada y disfrutar del conocimiento, concediendo al contenido, al fondo de las obras, un papel relevante que en nuestras clases, necesariamente formalistas, se suele marginar.
Cantos de yeso
La torre más alta de España
Poca gente sabe, por ejemplo, que el edificio, que supera por muy poco los cien metros de altura, fue el edificio más alto de España durante muchos siglos, desde que se concluye el primitivo alminar almohade (que culminaba a 82 m) a finales del siglo XII, en 1198, o cuando se culmina con el Giraldillo y la construcción renacentista de Fernán Ruiz, en 1568, (con lo que adquirió su altura actual que supera por poco los 100m) y hasta que es superada en el siglo XX por los "rascacielos" del Madrid de la Gran Vía.
La fachada del minarete se elevó dando vueltas a la ancha rampa interna que escala hacia arriba en torno a un núcleo central que tiene la misma forma prismática. Por encima otro prisma menor, a semejanza del también alminar almohade de la Kutubiya en Marraquech, y las manzanas de oro. Para airear la rampa, en el centro de cada uno de los cuatro frentes se irán alineando las ventanas, abajo simples y arriba geminadas, enmarcadas por alfiz, bajo arcos de herradura, de herradura apuntados, polilobulados o en cortina, sobre los que el ladrillo inaugura una nueva forma decorativa, la red de rombos o sebka, que se extiende a ambos lados en la mitad superior del primer cuerpo en forma de dos paños alargados que subrayan la línea vertical que definen las ventanas
Un paño de sebka horizontal da paso a la cornisa en donde termina hoy la parte visible de la construcción islámica, pero no la invisible. Sucede que aún quedaría otro prisma menor, oculto tras el campanario que forma ya parte de la parte renacentista de la torre. Por encima del campanario (de la misma anchura que la base), dos cuerpos prismáticos más estrechos de base cuadrada (el del reloj y el del pozo) y dos cilíndricos (el de la estrella y el de las carambolas), además de la famosa veleta (el giraldillo), que culmina el conjunto. Toda esta ampliación renacentista recibió y sigue recibiendo muchas críticas por parte de los puristas. Yo me encuentro entre los que admitimos la mezcla e incluso la justificamos. Hay que pensar que en el siglo XVI la ciudad adquiere el monopolio del comercio con América en su Casa de la Contratación y que por ella entran riquezas enormes en el reino. Concluida en el siglo anterior su también enorme catedral, se pensó que el alminar podría expresar mejor su importancia y que elevar su altura podría ser un buen objetivo, facilitado por gran la anchura de la rampa, que permite el tránsito paralelo de dos cabalgaduras. Las campanas eran además un buen aditamento que colaboraba en el intento recurrente de cristianizar el edificio. Por eso no se dudó mucho. Fernán Ruiz dirige las obras que concluyen en 1568.El barroco rapta el alma de Sevilla, que vive en su Semana Santa el drama anual de la pasión de Cristo como una historia propia, pero su símbolo verdadero, el icono que mantienen en sus brazos las Santas Justa y Rufina, patronas de la ciudad, es la torre culminada por esa fe giratoria que se orienta hacia los cuatro puntos cardinales, según la fuerza del viento.
Alhambra
El templo de Alá
En Córdoba, el sistema constructivo adintelado con vigas de madera lo permite, de manera que la Mezquita aumenta de tamaño desde el siglo VIII hasta el siglo XI, sin modificar nunca su esquema, un esquema arquitectónico que se compone primero de dos elementos de sustentación superpuestos, para llegar a una altura suficiente (columna de mármol con capitel, abajo, y pilar de sillares sobre cimacio y modillones de rollos, arriba). Luego, en la conexión entre ambos, actuando como arco de entibo, un arco de herradura en el que alternan el rojo de los ladrillos con el blanco de las dovelas de piedra arenisca. Y, para terminar, cargando sobre el pilar, arriba, un arco de medio punto, sobre el que apoyan las vigas. Esta mezcla de materiales, la superposición de arcos y el uso de arcos de entibo tiene un interesante precedente en la arquitectura romana: El acueducto de los Milagros de la ciudad de Mérida.La sala, profanada por una catedral cristiana, es un bosque de columnas que nos conduce hacia la Kibla, hacia el dorado Mihrab, hacia el lugar en donde Alá sigue escuchando nuestros rezos bajo el rumor pausado del río Guadalquivir. Escucha el rumor de los rezos.
http://www.youtube.com/watch?v=4CEwr7grzvE&feature=relmfu




